Esta portada la hizo Grok (la Inteligencia Artificial de Elon Musk en X) usando como prompt el texto que estás apunto de leer.
Mi descargo
Es innegable la importancia de la influencia estadounidense en el mundo, tanto a nivel económico como geopolítico. No hay duda de que la victoria de Trump reconfigura el panorama global. A pesar de ello, no abordaré temas políticos, económicos ni las posturas controvertidas de Trump en este artículo. Estos asuntos podrán ser tratados en otro momento, si son necesarios.
El Toque de Midas (el real)
Ahora, me centraré en un tema que a muchos nos entusiasma y que, de alguna forma, nos da cierta esperanza para el futuro: la tecnología. Específicamente, el papel que Elon Musk podría desempeñar en esta nueva administración de la nación más poderosa del mundo.
Durante la campaña, Musk ha venido prometiendo impulsar grandes avances en caso de que Trump saliera vencedor, lo cual ilusiona a quienes vivimos expectantes de la tecnología. Ya nos dejó boquiabiertos con su presentación en WeRobot donde destacaron sus vehículos sin conductor RoboTaxi y RoboVan, así como los ya conocidos robots Optimus. Ahora, como vocero de Donald Trump, no ha dejado de prometer hazañas vanguardistas como los viajes a Marte de la mano de SpaceX con la nave Starship.
Otro tema relevante es el energético. No exagero al decir que la presencia de Musk cambiará radicalmente el escenario de la movilidad eléctrica y su expansión. Sobre todo, teniendo a China como contrincante. Además, el mercado del litio estará, sin duda, en el ojo de la tormenta. Este tema, por sí solo, merece un análisis propio. Por el momento, podemos indicar que, en términos de movilidad eléctrica y reducción de emisiones, es un punto favorable para el mundo en general, y especialmente para Latinoamérica, donde podría representar grandes oportunidades.
De esta forma, considero que la aparición constante de Musk en la campaña de Trump ha sido bastante beneficiosa y es evidente que ha sido pieza clave en la promoción del «Make America Great Again». Es probable que este eslogan, usado por Trump desde su campaña anterior, haya despertado el sentimiento estadounidense, ese orgullo de querer ser realmente grande otra vez, esta vez junto a Musk, un líder que, a pesar de algunas ideas controversiales, ha demostrado que puede sacar adelante empresas y proyectos punteros en tecnología.
Quizá estoy siendo ingenuo
Por mi parte, quiero creer que la gestión de Trump mantendrá un equilibrio y evitará caer en políticas extremas. Espero que la paz mundial continúe siendo una prioridad, tal como lo ha venido prometiendo. Y, mientras tanto, la perspectiva tecnológica es hoy un consuelo necesario en estos tiempos de incertidumbre.
