Walter Isaacson en la biografía de Steve Jobs habla de la distorsión de la realidad de Steve al plantear objetivos a sus equipos en un inicio “inalcanzables” y que al final no solamente alcanzaban sino mejoraban en mucho los resultados obtenidos en Apple.
Esta es una de las características de Steve: Su forma de liderar se centraba en su “campo de distorsión de la realidad”.
Steve tenía la capacidad para hacernos creer cualquier cosa y de la forma que él quería. Los ingenieros que trabajaron con el primer Mac la describieron como:
«El campo de distorsión de la realidad parecía dar resultado incluso si tú eras perfectamente consciente de su existencia. […] Pasábamos a aceptarlo como una fuerza más de la naturaleza».
Este “campo de distorsión de la realidad” puede ser llamado también como la “ley de la realidad dominante”, la cual enuncia que: Cuando quiera que dos o más personas se comuniquen, aquella persona con las creencias más firmes y con la convicción para comunicarla, tiende a arrastrar a la otra persona hacia su realidad.
Pero te preguntarás, ¿hace falta tanto “concepto” para convencer a otros?. No.
Hace falta para convencernos a nosotros mismos.
La clave radica en desarrolla creencias que jueguen en nuestro favor y no en nuestra contra, recuerda que tanto si crees que puedes tener un gran éxito como si no, estás en lo cierto.
REVISAR NUESTRO SISTEMA DE CREENCIAS
Finalmente, debemos llegar a entender que para hacer algo real en el mundo exterior debes partir de tus propias creencias y de tu capacidad para comunicarlas.
Seguramente habrás oído la frase: “Si no lo veo, no lo creo”.
Cámbialo por: “Si no lo creo, no lo veo”.
Nada de “Ver para creer”: CREER PARA VER.
Mejor aún: CREER Y COMUNICAR PARA VER.
Es decir, si deseamos atraer algo a nuestras vidas, para crear algo debemos creerlo y proyectarlo eficazmente primero.
Basado en principios de MLNK.
